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Resumen

Las huertas solares, las cubiertas de paneles, las plantas de biomasa, los parques eólicos y cualquier iniciativa privada tiene derecho de acceso a la red eléctrica y esto ya tiene un soporte jurídico a nivel europeo.

La actual economía, dominada por un reducido grupo de grandes productores de energía, se está transformando hacia la libertad de producción energética gracias al derecho de acceso a la red eléctrica por cualquier persona siempre que cumpla los niveles de seguridad requeridos.

Las casas con instalaciones solares se pueden alquilar o vender con facilidad, por su ahorro económico en el gasto mensual de la energía. Las instalaciones solares térmicas producen energía limpia y crean empleo en la ciudad. Aprovechando la energía solar, y demostrando así un alto grado de conciencia para el medioambiente, se previene el calentamiento del planeta y sus correspondientes consecuencias, sin duda, catastróficas.

Algunos de sus inconvenientes vienen dados porque la radiación llega dispersa y constante a la superficie terrestre. Al no disponer de un sistema de almacenamiento eficaz, dicha energía se tendrá que transformar  en el momento que llega en energía eléctrica o térmica. Si se quiere utilizar a gran escala es necesario que los sistemas de captación de la energía solar sean en grandes superficies. Y la inversión en un primer momento es bastante elevada, debido a que los sistemas de recepción son bastantes caros.